Google Quantum AI ha demostrado en un chip real el magic state cultivation, una técnica para preparar los llamados estados mágicos, una pieza imprescindible para que un ordenador cuántico haga cálculos útiles, con 40 veces menos errores que el método sin cultivar. Lo ha hecho en su procesador Willow y lo publica en la revista Science, según explicaron el 15 de octubre en el blog de Google la investigadora Emma Rosenfeld y el ingeniero Craig Gidney.
Es un avance real en uno de los cuellos de botella más caros de la computación cuántica. No es, sin embargo, una reducción general de los errores de los ordenadores cuánticos, ni un resultado completamente nuevo: el trabajo estaba disponible en arXiv desde diciembre de 2025.
¿Qué es un estado mágico y por qué es un problema?
Un estado mágico es un recurso que el ordenador cuántico «gasta» para ejecutar un tipo de operaciones, las puertas llamadas no Clifford, que son difíciles de hacer de forma directa cuando se protege la información con corrección de errores. Sin esas puertas no hay cálculos cuánticos útiles, y cada estado mágico solo se puede usar una vez.

