En una entrevista reciente con Fox News Digital, Stallone ha echado la vista atrás rememorando su carrera. Y aunque no se arrepiente en sí de todas las películas de acción que ha hecho en las últimas décadas, sí que no se volvería a meter en el berenjenal de hacer según que escenas. Porque posiblemente rodar todas esas escenas peligrosas es uno de los mayores errores de su carrera.

"Podría literalmente pasarme media hora hablando sobre heridas, pero solo de una. Estoy hablando de treinta horas, de treinta minutos hablando de heridas individuales, porque se vuelve un cómputo", dijo Stallone. "Me he hecho daño muchas, muchísimas veces, pero después de 'Los mercenarios' terminé con nueve operaciones de espalda y tres fusiones de cuello".

El propio Stallone siguió enumerando sus lesiones: los dos hombros dislocados, un ojo... Una lista brutal que le ha pasado factura física y de la que admite que no se ha logrado recuperar completamente tras las cirugías. En concreto, mientras rodaba 'Los mercenarios' en 2010, tuvo una escena con Steve Austin que salió mal y se le dislocaron los hombros y se fracturó el cuello, con lo que necesitó siete cirugías y una placa de metal insertada en el cuello.

Así que, desgraciadamente, Stallone ha aprendido a las malas. Si pudiera volver al pasado, ahora se plantearía ciertos rodajes de una manera muy diferente, dejando que los dobles hagan su trabajo y corriendo los riesgos justos.