Como todo lo que tiene relación con la IA, hay demasiadas personas interesadas en que creamos que forma ya parte de un presente inevitable como para que las noticias den todos los datos. Por suerte, un estudio de la empresa china DataEye muestra que tan solo uno de cada 77 microdramas recupera su coste, y muchos menos dan beneficios. Dicho de otra manera: el 98,7% de los lanzados durante la primera mitad del año han fracasado.
Mientras que en España lo más cercano que tenemos son las Frutinovelas, en China se suponía que la IA iba a hacer que este subgénero fuera más barato y, por tanto, más seguro para el negocio. No ha sido así, como indica la vicepresidenta de DataEye, Lin Qiwen: "Muchos insiders de la industria creen que la IA ha bajado la barrera de la producción, pero los beneficios de los creadores no han crecido: en su lugar, parece que pierden dinero más rápido".
En abril, el 80% de los nuevos microdramas chinos que aparecían estaban hechos con IA, una cifra que desde entonces ha ido bajando... en gran parte porque el público es menor por un síntoma que en China han llamado "fatiga de caras IA". O lo que es lo mismo: los personajes se parecen todos entre sí, y el público lo ha pillado a la primera. Al fin y al cabo, en el primer semestre se estrenaban 1500 nuevos microdramas IA al día, y es normal cansarse de tanta oferta similar creada, de inicio a fin, en una semana.

