Y la elección iba más allá de la estética, porque los lugares conservaban las huellas de una vida que había desaparecido, una imagen que conectaba con una historia sobre la memoria, la violencia y todo aquello que el paso del tiempo amenaza con borrar.

El rodaje de 'La bola negra' comenzó en Castil de Carrias, un antiguo núcleo rural situado a unos diez kilómetros de Belorado cuya historia se remonta, al menos, al siglo XII. Durante mucho tiempo fue una pequeña comunidad agrícola que llegó a superar los 240 habitantes a mediados del siglo XIX. Sin embargo, el éxodo rural fue vaciando sus calles durante el siglo XX. En 1950 todavía tenía 178 vecinos, pero en 1970 solo quedaban 59. Con el paso de los años, la despoblación terminó por convertirlo en un lugar prácticamente deshabitado, hasta que murió en 1994 Florentino González Sáez, considerado el último vecino del pueblo.