Pese a los intentos a contrarreloj para sumar avales, la oposición no logró reunir el quorum necesario para avanzar con la megasesión convocada para hacer caer el DNU 70/23 y tratar la prórroga de emergencia en discapacidad y un proyecto para abordar la creciente morosidad y el endeudamiento familiar. El auxilio de los gobernadores del norte y centro, con influencia directa sobre las bancadas provinciales, fue clave para el Gobierno, que obtuvo tras esta derrota un poco de aire con miras a dos temas que le interesan especialmente a la Casa Rosada: la suspensión de las PASO y el Presupuesto 2027.

Los bloques críticos alcanzaron los 121 votos: les faltaron ocho avales para poder abrir el recinto. Entre las ausencias de peso destacaron los tres legisladores de Independencia que responden a Osvaldo Jaldo; los integrantes de Provincias Unidas Gisela Scaglia y José Núñez, cercanos al gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro.

Tampoco bajaron al recinto Sergio Capozzi (Río Negro) y Lourdes Arrieta (Mendoza), Alejandra Torres (Córdoba), Jorge Ávila (Chubut) y los radicales Jorge Rizotti e Inés Zingarán, que responden al gobernador jujeño Carlos Sadir. Todos ellos del bloque de Provincias Unidas, que suele quedar dividido ante las presiones de los gobernadores.