Cuando la Quinta Marcha Federal Universitaria comenzaba a tomar color, pasado el mediodía, el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, se anticipó a la mayoría de los dirigentes políticos y llegó a la zona del Congreso para apoyar el reclamo presupuestario de la educación superior contra el gobierno de Javier Milei. Cuando se retiró, tras saludar y fotografiarse con sus simpatizantes, en el recinto de la Cámara de Diputados aún la oposición no había fracasado en su intento de conseguir quorum para intentar derogar el decreto 70/23 del Presidente; la llovizna apenas se dejaba ver por instantes y la ráfaga de gases lacrimógenos que se apropiaría de la plaza y de parte del anexo de la Cámara baja no se hacía previsible en una concurrencia que se mostraba en calma.
La Policía de la Ciudad detuvo a seis personas por los incidentes que se registraron en las inmediaciones del Congreso durante la Quinta Marcha Federal Universitaria.
A su vez, la fuerza informó que los manifestaron dejaron daños en el espacio público de al menos $90 millones. Los destrozos alcanzaron a mobiliario urbano, veredas, y canteros de la Plaza de los Congresos y su enteorno.
La ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, ironizó sobre los incidentes que se registraron en las inmediaciones del Congreso durante la Quinta Marcha Federal Universitaria.

