“Está todo muy movedizo”, resume un diputado libertario sobre el clima en la Cámara baja en la previa de la megasesión convocada por la oposición para rechazar el DNU 70/23. Sin embargo, los bloques impulsores ya anticipan una derrota. Es que, incluso en el mejor de los escenarios, el “poroteo” les da entre 120 y 123 adhesiones, por lo que todavía necesitan sumar entre seis y nueve voluntades para alcanzar el quorum.

Del lado del oficialismo predomina la cautela. Aunque confían en el respaldo de sus aliados, no descartan cambios de último momento y siguen de cerca a los gobernadores del norte, con influencia directa sobre las bancadas provinciales que podrían inclinar la balanza. Las negociaciones siguen abiertas y los más desconfiados sospechan, en particular, de una eventual concesión del Gobierno a la provincia de Salta.

Desde temprano, referentes de los bloques de Unión por la Patria (UP) y Provincias Unidas comenzaron a cuestionar el toma y daca entre el Ejecutivo y las provincias. En particular, pusieron la lupa sobre un anuncio del Gobierno para convocar a empresas mineras y operadores logísticos con el objetivo de mejorar el funcionamiento del Belgrano Cargas en Salta y atraer inversiones privadas para reactivar sus ramales ferroviarios.

Las mismas fuentes descuentan que el gobernador salteño Gustavo Sáenz se hizo escuchar en la Casa Rosada después de elevar su queja por redes sociales.