Un equipo de Harvard y Anthropic ha usado Claude para diseñar circuitos cuánticos que necesitan menos recursos que los mejores publicados en siete de ocho tareas de química, optimización, simulación cuántica, teoría de números y cálculo numérico. Lo cuenta Anthropic en un post del 16 de octubre y lo detalla un artículo en arXiv de 46 páginas firmado por Andi Gu, Alek Kemeny, Susanne Yelin y Mikhail Lukin.
La cifra que ha circulado, un circuito con 17 veces menos puertas, es real, pero se mide frente al diseño previo que usaba menos cúbits, no frente al mejor en todo. Merece la pena entender por qué, porque el resultado sigue siendo interesante sin necesidad de inflarlo.
Claude no ha inventado física nueva: ha reescrito programas que describen circuitos cuánticos para que gasten menos. Según el paper, el sistema usó Claude Mythos 5 dentro de una búsqueda evolutiva llamada OpenEvolve: en cada ronda, una sesión nueva del modelo proponía arquitecturas y cambios en el código, los ejecutaba, consultaba un oráculo clásico con la respuesta correcta para entradas concretas y podía delegar en subagentes. Los mejores candidatos pasaban a la siguiente ronda.
Partía de una especificación escrita a mano y un programa en blanco. Anthropic subraya que no hubo intervención humana entre rondas; en la tarea de la curva elíptica, una ejecución de 53 horas, solo hubo el encargo inicial y algún aviso ocasional para que pensara de forma más amplia.

