El oficialismo se anotó una importante victoria en la Cámara de Diputados al conseguir sabotear la sesión convocada por la oposición para derogar el mega DNU 70/23, prorrogar la emergencia en discapacidad y tratar los proyectos sobre endeudamiento y mora. En las semanas previas los libertarios hicieron varias concesiones a los bloques aliados y, además, recibieron el espaldarazo del segundo fallo de la Corte Suprema, que restituyó temporalmente la vigencia de la ley de tierras del kirchnerismo.
Pasadas las 14.30, el tablero reflejó que solo había 121 diputados sentados en sus bancas (se necesitan 129 para abrir el debate). Las ausencias que terminaron de inclinar la balanza fueron los santafesinos Gisela Scaglia y José Nuñez, que responden al gobernador Maximiliano Pullaro; la cordobesa Alejandra Torres; la salteña Yolanda Vega, cercana al gobernador Gustavo Sáenz; el misionero Daniel Vancsik; el chubutense “Loma” Ávila, alineado con el gobernador Ignacio Torres; los tres diputados de Independencia, que responden directamente al gobernador Osvaldo Jaldo; y los jujeños Carlos Rizzotti y María Ines Zigarán, alfiles del mandatario Carlos Sadir. El caso de Zigarán es el más llamativo, dado que había firmado la convocatoria para la sesión pero finalmente se ausentó.

