Por lo que gran parte del mérito de Whalefall es convertir un relato con apenas personas en pantallas, en una reflexión de la naturaleza humana. Más allá, en utilizar todos los tropos de las survival movies para subvertirlos con habilidad y un asombroso vigor. El resultado es una cinta que no solo no aburre jamás, aunque prácticamente estamos viendo el mismo encuadre todo el tiempo. Además, es lo suficientemente inteligente para combinar en una misma trama la idea del duelo y el motivo por el cual el dolor puede impulsar a vivir. Ambos puntos de vista extremos sobre sobrevivir a una tragedia que Whalefall analiza con buen gusto y sin caer en sensiblerías.

Además, esta adaptación del libro del mismo nombre de Daniel Kraus, publicado en 2023, toma lo esencial del libro sin cambiar el fondo. Razones no faltan. La obra del ganador del premio Pulitzer es un testimonio tenso sobre el dolor espiritual. Y de hecho, el libro está más interesado en las complejas relaciones entre padres e hijos que en técnicas de buceo. Pero lo cierto es que la historia, de la misma forma que la película, evita como puede la necesidad de conmover. Antes que eso, apunta toda su energía en mostrar que una situación de vida o muerte, empuja a cualquiera al límite de sus creencias y su resistencia. Mucho más, muestra la fortaleza de quien lo padece. Todos temas que Whalefall maneja de manera elegante, osada y bien planteada.

Una durísima aventura que, además, es una reflexión sobre el duelo