Tatuajes que se encienden y se apagan. PhotoTat, la tinta desarrollada por científicos de la Universidad de Colorado Boulder, consta, a grandes rasgos, de dos ingredientes. Por un lado, unos compuestos llamados materiales fotocrómicos. Estos tienen dos formas moleculares, la estable y la que toman cuando se exponen a algún tipo de luz, normalmente la ultravioleta. Al cambiar su conformación, absorben distintas longitudes de onda. Por ejemplo, pueden pasar de ser transparentes a verse de color amarillo. El segundo ingrediente de PhotoTat son las esferas de polimetacrilato de metilo (PMMA). Este es un material de apariencia parecida al cristal, que se suele usar en entornos médicos, por ejemplo en el desarrollo de cemento óseo y rellenos dérmicos.
Lo que hicieron estos científicos fue meter tres tipos de materiales fotocrómicos en las esferas de PMMA, de modo que obtuvieron tres tipos de pigmento: magenta, cian y amarillo. Al ser colores primarios, se podían combinar para obtener todavía más colores distintos. Pero solo se obtenían esos colores al exponer las esferas a la luz UV. Si no, se veían transparentes, por lo que un tatuaje dibujado con ellos sería invisible.

