El invento que nació en un supermercado. La historia comenzó en 1957, cuando William A. Mitchell, un químico alimentario de General Foods, desarrolló una mezcla de cristales aromatizados que permitía preparar una bebida de sabor naranja añadiendo simplemente agua. El producto, conocido como Tang Flavor Crystals, llegó a los supermercados estadounidenses en 1959 con una propuesta muy propia de la época: ofrecer una alternativa práctica al zumo, enriquecida con vitamina C, que no necesitaba exprimirse ni conservarse refrigerada antes de su preparación.
Sin embargo, las ventas iniciales fueron discretas y la bebida tuvo dificultades para destacar entre los numerosos productos procesados que inundaban los hogares estadounidenses. Sea como fuere, su creador trabajaba para una compañía alimentaria y su objetivo era conquistar las mesas del desayuno, varios años antes de que la NASA se interesara por aquella fórmula.
Un químico detrás de media despensa americana. Mitchell representaba la fascinación de la industria alimentaria de posguerra por transformar los alimentos mediante la química. Había trabajado en sustitutos alimentarios durante la Segunda Guerra Mundial y terminó desarrollando productos tan conocidos como los caramelos efervescentes Pop Rocks, la cobertura batida Cool Whip y preparados de gelatina de rápida elaboración.

