Algo que abarca una forma de provocar que la ballena le expulse de algún modo natural o usar las violentas condiciones dentro del cuerpo del animal a su favor. Por supuesto, todo lo anterior pondrá a prueba todo el ingenio, habilidad y conocimiento de Jay, no solo como buzo. También su capacidad para enfrentarse a una circunstancia inexplicable. Parte del éxito en que esta extraña premisa sea efectiva y verosímil es que el director Brian Duffield logra que la historia relate dos cosas a la vez.
Por un lado, todo lo que Jay enfrenta para sobrevivir y su inventiva para hacerlo. Al otro, la forma en que los recuerdos de su fallecido padre Mitt (Josh Brolin), se convierten en fuente de conocimiento e inspiración en un momento tan crítico. Eso, a pesar de que padre e hijo sostuvieron una durísima relación años atrás y que, de hecho, todo el incidente central de la película comienza por la muerte de Mitt. Pero la cinta logra indagar en la forma en que Jay termina por reconciliarse como puede con las heridas del pasado. Hacerlo, además, de forma conmovedora y profunda.
¿Sobrevive Jay a la historia de ‘Whalefall’?

