Crónica de un ataque. El atacante accedió el 10 de septiembre y, hasta el día 20, lanzó unos 14 millones de búsquedas automáticas, como explica The Register. El acceso no autorizado se detectó el 2 de octubre y la administración del CPR confirmó la brecha el 5 de octubre. En su comunicado explicaba que personas no autorizadas habían accedido, haciendo un uso indebido del acceso legal de una empresa danesa, a nombres, direcciones y números CPR, entre otros datos.

La administración danesa no ofreció el nombre de la empresa en cuestión, pero ese dato lo conocimos después: Sophie Laursen, directora de la compañía Pays ApS, lo declaraba en un email enviado a TV 2, según informa el Copenhagen Post. El ataque se detectó precisamente porque un empleado del ministerio vio una factura de Pays ApS con una actividad anormalmente alta. Y ojo: según Politiken, al menos tres cuentas de la empresa, incluida una de administrador, usaban esa misma contraseña. Ni la compañía ni la administración han confirmado lo de la contraseña. Malwarebytes añade cómo pudo llegar a manos del atacante: un correo asociado a un antiguo empleado de Pays con la clave “123456” aparecía en una filtración de datos anterior, algo que, según TV 2, coincide con su propia investigación.