Fue una crónica de una derrota anunciada. Ya desde la noche anterior, la oposición anticipaba que se había quedado sin su principal incentivo para presionar a los aliados: la Ley de Tierras. Menem había maniobrado para patear el tema dentro de la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada y los diputados indecisos se mostraban menos proclives a enemistarse con Milei. Al día siguiente, temprano a la mañana, el Gobierno anunció que impulsaría inversiones para modernizar el sistema ferroviario de Salta y dio el golpe final. Sin el apoyo del gobernador de Salta, Gustavo Sáenz, la oposición no podía alcanzar el número.
La oposición logró juntar, finalmente, unos 121 diputados. Los gobernadores amagaron con dar quórum y, a último momento, vaciaron la sesión. Los dos santafesinos que responden a Maximiliano Pullaro, José Nuñez y Gisela Scaglia, estaban en la Cámara de Diputados, pero ni se dejaron ver por el recinto. Los tres tucumanos que responden a Osvaldo Jaldo –Elia Fernández, Gladys Medina y Javier Noguera– caminaban de un lado al otro por el Congreso, con el teléfono en la mano, a la espera del llamado del gobernador. Jaldo bajó el dedo y no dieron quórum.

