El Gobierno empieza a reconocer que la recuperación económica no avanza al ritmo que esperaba, pero insiste en que las dificultades responden principalmente a factores externos y que las condiciones están dadas para una mejora durante 2027. En una nueva conferencia de prensa en la Casa Rosada, el vocero presidencial Adrián Ravier reconoció que la economía argentina volvió a mostrar señales de retroceso y que las expectativas de crecimiento debieron moderarse, aunque defendió el programa de estabilización de Javier Milei y aseguró que sus resultados terminarán reflejándose en los bolsillos de los argentinos.

“La realidad es que el último trimestre fue negativo. La situación global no es buena. Esto ha impactado negativamente en muchas economías y también en Argentina”, reconoció Ravier, que buscó explicar la desaceleración a partir de lo que describió como un “shock externo” provocado por la guerra en Medio Oriente, el aumento del precio del petróleo y las tasas de interés en Estados Unidos. El diagnóstico llegó en medio de las revisiones a la baja de las perspectivas de crecimiento por parte del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial.