El Gobierno británico respondió a la decisión de la Argentina de recurrir al Tribunal Internacional del Derecho del Mar para impedir la explotación de hidrocarburos en la plataforma continental de la Cuenca Malvinas Norte. Londres anunció que prepara medidas para proteger a las empresas y ciudadanos británicos y advirtió que actuará frente a cualquier intento argentino de obstaculizar sus actividades comerciales en las islas.

A través de un comunicado, el gobierno laborista de Andy Burnham reafirmó su posición sobre el archipiélago. “El Reino Unido reafirma su apoyo al derecho de los habitantes de las Islas Malvinas a la libre determinación y al desarrollo económico”, sostuvo.

El texto también anticipó que el Ejecutivo británico prepara medidas en el marco de la legislación sobre Protección de los Intereses Comerciales (Protection of Trading Interests, PTI) y subrayó que el Reino Unido “no dudará en proteger a las empresas y ciudadanos británicos”.

La legislación invocada por Londres data de 1980, dos años antes de la guerra de Malvinas, y tiene como objetivo proteger a las personas y empresas británicas frente a leyes, decisiones judiciales y requerimientos extraterritoriales emitidos por otros países que puedan afectar los intereses comerciales del Reino Unido.