A lo largo de las últimas décadas, Harrison Ford demostró un compromiso constante con la conservación de la naturaleza. Entre sus acciones más destacadas en lo que respecta a este ámbito, se encuentra nada más ni nada menos que la protección de una porción clave de su propiedad en Estados Unidos para la preservación de la vida silvestre local y el control del avance inmobiliario.

Se trata de un rancho de 324 hectáreas en el estado de Wyoming que el actor adquirió junto a su entonces esposa Melissa Mathison en 1983. El terreno ocupa un espacio estratégico rodeado de montañas, bosques y valiosos cursos de agua. Años después de la compra, el intérprete de Indiana Jones tomó la decisión de resguardar casi el cincuenta por ciento de esa superficie para siempre. A raíz de esto, en una charla con su biógrafo Garry Jenkins, Ford expresó su impacto inicial al conocer la zona: “La primera vez que vi Jackson Hole, dije: ‘Este es el lugar que siempre he tenido en mente’”.

Para garantizar ese objetivo, Ford cedió los derechos de desarrollo comercial de 157 hectáreas mediante una servidumbre de conservación; es decir, una herramienta legal impide cualquier edificación futura sobre el terreno. El acuerdo mantiene su validez con el paso del tiempo, incluso ante una eventual venta de la finca a nuevos propietarios.