–Hay tiempos de paz y tiempos de guerra. Hay tiempos para ser candidata también. ¿Entendés lo que quiero decir?

– Vos tenés que ser candidata ahora, en cuatro años no sabes si va a haber país.

Patricia Bullrich se reunió durante más de dos horas con un importante dirigente del peronismo que intentó convencerla de hacer lo mismo que le vienen insistiendo empresarios y gobernadores: que rompa con Javier Milei y vaya por la presidencia. El peronismo presta mucha atención a los movimientos independentistas de Bullrich. Los celebra, los instiga. Fantasea –y trabaja para– una ruptura del polo de derecha que le permita hacer equilibrio con su propia interna. Cristina Fernández de Kirchner sostiene, desde hace tiempo, que el escenario electoral de 2027 no será de polarización, sino de cuartos. Bullrich, esperan, representa uno de esos cuartos.

La clave está en las PASO. Cristina observa que la polarización que atraviesa a las sociedades, la misma polarización que hace girar el péndulo de gobiernos de izquierda a gobiernos de ultraderecha en toda la región, atraviesa también a los espacios políticos. Si el Gobierno logra eliminar las PASO, advierte, el tablero electoral podría organizarse fácilmente alrededor de cuatro candidatos competitivos. No solo dos. Así como en 2023 pronosticó la “elección de tercios” con Milei, CFK anticipa ahora que no cree que haya una sola oferta peronista unificada en 2027.