La inteligencia artificial parece muy lista, pero no aprende sola. Miles de humanos han guiado su aprendizaje, corrigiendo y ajustando sus respuestas. Un informe publicado este jueves por las plataformas de investigación DiPLab y Reversing.Works da nuevos detalles sobre cómo miles de trabajadores europeos trabajan a ratos sueltos para Outlier, una plataforma de Scale AI. En junio de 2025, Meta pagó 12.400 millones de euros por el 49% de Scale AI y su fundador, Alexandr Wang, pasó a ser director de IA de la compañía de Mark Zuckerberg. Antes de esa adquisición, Outlier ayudaba también a entrenar los modelos de empresas como OpenAI o Google.

Según el informe, la mayoría de quienes entrenan a la IA en Europa son jóvenes formados, pero que viven en condiciones precarias. Más de la mitad son menores de 30 años y casi todos tienen un título de grado o máster. Su salario medio en la plataforma es de 1214 euros al mes. Muchos dependen de ella para vivir, según el informe, de la que obtienen entre el 70% y el 100% de sus ingresos. Los ingresos dependen de la diferencia entre tareas y la dedicación: hay colaboradores que llegan a ingresar más de 4000 euros mensuales y otros que apenas sacan 100 euros.