Pablo Fiuza es el presidente de la Cámara de la Industria Argentina del Software (más conocida como CESSI, las siglas de su antigua denominación), que nuclea a más de 1800 empresas y que, al igual que tantas otras industrias, también se ve impactada por la llegada de la inteligencia artificial (o superinteligencia, como impulsa llamarla Donald Trump). Cada año celebran la entrega de los premios Sadosky a lo más destacado, pero a la vez esos contextos sirven para evaluar el momento que vive el sector. El software es uno de los sectores en donde el empleo más creció en los últimos años en el país, con sueldos por encima de la mediana, con mucho potencial, pero a la vez con la incertidumbre lógica de si ese crecimiento podrá mantenerse. Más aún, en estos tiempos de superinteligencia.

-¿Sigue faltando talento como faltaba antes o la IA ya trajo algún cambio?