Desde hace meses, la Unió Llauradora i Ramadera reclamaba que el envase sugería un origen valenciano sin decir en ningún momento dónde se había cultuvado el grano.
Ante eso, SOS y su empresa matriz Ebro Foods han decidido finalmente cambiar el diseño. Lo que no han hecho es añadir información sobre el cultivo del producto.
Las falleras van más allá de la estética. Es interesante porque, nacida en Algemesí a principios de siglo XX, SOS ya vendía paquetes de arroz en los años 20. Es un icono de lo valenciano en la cultura popular.
Desde 2011, pertenece al grupo Ebro Foods y su principal fábrica envasadora sigue en Algemesí, pero que se envase allí no nos dice nada sobre su origen. Es verdad que Ebro no publica de dónde sale el arroz de SOS, ni nadie le obliga a hacerlo: la normativa europea solo obliga a indicar el origen de una lista muy concreta de productos (carne, fruta y hortaliza fresca, miel, aceite de oliva, pescado…) y el arroz no está en ella.

