La Invitación explora los entresijos del amor (y el desamor) a través de la historia de Joe y Angela, un matrimonio a la deriva que, en tiempos desesperados, necesita medidas desesperadas. Cuando la pareja invita a cenar a sus enigmáticos vecinos de arriba, Pina y Hawk, la noche adquiere un rumbo inesperado que les impulsará a abrirse a nuevas experiencias.

Dos parejas, dos vidas completamente opuestas. Una de ellas, deprimida, aburrida y en un punto crítico. La otra, enérgica, llena de vida y deseo. La combinación perfecta para esta comedia en la que sus cuatro protagonistas brillan y se apoderan de la historia. Un retrato inteligente de las relaciones actuales, los miedos en pareja y la institución del matrimonio.

La Invitación, como Sentimental, es una comedia descacharrante que levantará carcajadas entre los espectadores. Pero también mucho drama. Plagada de chistes muy subidos de tono, es capaz de llevar un tempo exquisito durante todo el metraje. La cinta no da puntada sin hilo, se vuelve fogosa cuando lo necesita y se tranquiliza cuando las pulsaciones se han revolucionado demasiado.