Seis años después, el guion ha dado un giro que casi nadie vio venir. Los dueños de esos edificios tienen ahora otro problema que, aunque con matices, se parece mucho a los de la vivienda.

El teletrabajo acabó con la oficina. Con buena parte de las plantillas trabajando desde casa, el sector inmobiliario especializado en el alquiler de oficinas vivió sus peores años con bajadas de precio, abandono de edificios y una caída continuada en el ritmo de construcción.

Según datos del informe de The Office Property Telescope 2023 elaborado por la consultora EY, la tasa de desocupación de oficinas en Madrid o Barcelona rondaba el 10% de media. Un año más tarde, Barcelona registraba un porcentaje de desocupación del 21,3%, y Madrid rondaba valores similares.

La vuelta a la oficina fue su salvavidas. En 2026, el 15% de los ocupados en España teletrabaja, bien de forma ocasional o frecuentemente. Esta cifra que duplica el porcentaje de teletrabajadores que se registraba en 2019. En la UE, el 8,8% trabajó habitualmente desde casa en 2025, frente al 5,4% que registraba Eurostat en 2019.