Restos desperdigados. El barco encalló cerca del Old Man of Hoy, un pináculo rocoso de 137 metros de altura situado cerca de Rackwick Bay. Tal y como comparte Faro de Vigo, plástico y otros restos del barco escapan del casco casi constantemente, y eso va a suponer un problema tanto de contaminación como de fauna silvestre, pues se trata de una zona especialmente sensible. Orkney indica que la zona suele albergar entre 30 y 50 focas a la vez.
Qué ha pasado exactamente. La embarcación, de 35 metros y propiedad de Basoñas Mar, emitió una llamada de socorro el pasado 1 de octubre, poco después de las 7:30 AM hora española, tras golpear contra las rocas. Desde La Voz de Galicia cuentan que había salido del puerto de Scrabster el 19 de septiembre y se dirigía de vuelta para desembarcar lo que habían pescado. Según el medio, el barco iba a una velocidad de nueve nudos antes del impacto.
Tal y como comparte el medio, las 17 personas que iban a bordo fueron evacuadas sin lesiones. Durante el rescate se utilizaron botes salvavidas y más tarde llegaron helicópteros de la Guardia Costera, una embarcación de rescate rápido que pertenecía a un ferry de pasajeros y hasta un avión de patrulla marítima de la Real Fuerza Aérea.
Todavía se desconoce la causa. Sin embargo, el capitán Alejandro Abuín Prado declaraba a The Orcadian que creía que un fallo de comunicación a bordo era el culpable. La investigación todavía sigue su curso.

