La producción, en la que participa su hijo Jacobo Martos como productor asociado y que termina con la aparición del propio cantante, se aleja de la sucesión de conciertos, premios y anécdotas que cabría esperar de una biografía convencional. En su lugar, pone el foco en las dificultades familiares, las humillaciones, las rivalidades profesionales y los problemas personales que acompañaron al artista durante su ascenso.

La historia comienza en la España de la posguerra, donde vemos a Rafael Martos crecer en una familia humilde marcada por las dificultades económicas. La serie dibuja un entorno doméstico poco acogedor, con una madre exigente (Pepa Aniorte), y un padre que llega a responsabilizar a su hijo de la situación familiar. Frente a esa falta de comprensión, el joven encuentra fuera de casa a las personas que le ayudarán a acercarse a su sueño. Su paso por un taller de sastrería le pone en contacto con el maestro Gordillo, que descubre sus posibilidades vocales, y con Paco Gordillo (Francesco Carril), que terminará convirtiéndose en su representante y compañero fundamental durante los primeros años de carrera.

Entre concursos radiofónicos, canciones de Manuel Alejandro y actuaciones cada vez más importantes, la serie reconstruye el nacimiento de una estrella que parece tener muy claro desde el principio cuál es su destino.