Intero Biosystems, una startup de Colorado nacida en la Universidad de Míchigan, vende organoides intestinales humanos, tejido cultivado en laboratorio que imita el intestino, para que farmacéuticas y biotecnológicas comprueben cómo afecta un compuesto al aparato digestivo antes de probarlo en personas. Lo cuenta TechCrunch con motivo de su paso por la competición Startup Battlefield de TechCrunch Disrupt, donde es una de las 20 startups que compiten por el título.
La empresa llega en un momento favorable: la FDA estadounidense lleva desde 2025 empujando a la industria hacia métodos que reduzcan la experimentación con animales. Lo que todavía no tiene Intero es la prueba definitiva de que su modelo predice mejor que los actuales.
GastroScreen es el producto principal de Intero: un organoide intestinal de alrededor de un milímetro que reúne varios tipos de células y tejidos del intestino humano, no solo la capa que lo recubre. Según su consejero delegado y cofundador, Charlie Childs, la empresa envía unos 100 organoides en un tubo por mensajería a sus clientes.
Los organoides se obtienen de células madre pluripotentes inducidas: células adultas reprogramadas que pueden convertirse en casi cualquier tipo de célula y que se generan a partir de una muestra de sangre. La cofundadora y directora técnica, Madeline Eiken, explicó a TechCrunch que eso permite fabricar a mayor escala y, en el futuro, personalizar los modelos para cada paciente.

