En el mundo de los PCs y portátiles Intel y AMD habían construido una muralla similar, aparentemente infranqueable, sobre la arquitectura x86-64 y los sistemas operativos Windows. Ningún otro fabricante ha podido plantear una alternativa en las últimas décadas. Apple enseñó el camino con su chip M1 con arquitectura ARM en 2020, y desde entonces ha logrado convencer a propios y extraños.

Que es justo lo que promete Nvidia con los RTX Spark en Windows.

Y puede que lo consiga. Y con ello, estos chips podrían derribar esa muralla que parecía infranqueable.

Lo vimos durante el RTX Spark Day que se celebró en San Francisco el pasado 8 de octubre. Dicho evento reunió a decenas de periodistas de todo el mundo para asistir a la presentación definitiva de un chip y un ecosistema que llega justo a tiempo para sacarle jugo a la revolución de la IA.