El fin de una era. Desde 1972, se han añadido 27 segundos intercalares a la hora de los relojes atómicos para mantenerlos sincronizados con la rotación de la Tierra. El objetivo era que nunca hubiese más de 0,9 segundos de diferencia entre el tiempo astronómico (UT1) y el UTC. Sin embargo, esta decisión ha quedado revocada tras la reunión de los estados miembros de la Convención del Metro. Solo Rusia votó en contra, así que la medida saldrá adelante y a partir del 20 de mayo de 2027 el UTC se convertirá en un continuo, no se irá ajustando en ningún momento. Esto seguirá así hasta que haya una hora de diferencia.

Dos formas de medir el tiempo. Hasta 1960, la medida del segundo era 1/86.400 de un día solar medio. Después, hasta 1967, se consideró como una fracción del año tropical de 1900. Sin embargo, la rotación de la Tierra no es una ciencia exacta. Decimos que tarda 24 horas en dar una vuelta sobre sí misma; pero, para empezar, la cifra exacta no es esa. En realidad, un día sidéreo dura 23 horas, 56 minutos y 4 segundos, ligeramente distinto del día solar. Y el solar tampoco es del todo exacto, ya que la rotación de la Tierra sufre fluctuaciones que hacen que se acelere o se frene.