El técnico había grabado a su mascota tiempo atrás sin saber si aquella grabación llegaría a utilizarse en una película. Al final, encontró el momento perfecto para incorporarla a una de las escenas más emotivas de la historia.

En una visita al estudio donde se desarrolló el diseño sonoro de la película, Aadahl explicó -en una entrevista que se puede ver aquí- que crear la voz de Rocky fue uno de los mayores desafíos de su carrera. A diferencia de lo que ocurre en muchas películas de ciencia ficción, el extraterrestre no debía resultar amenazante, sino convertirse en un personaje con el que el público pudiera conectar.

"Es la criatura más desafiante que he tenido que diseñar para cualquier película"

Desde el principio, los directores Phil Lord y Christopher Miller tenían claro que la voz de Rocky debía sonar orgánica, como si un micrófono a bordo de la nave espacial estuviera grabando realmente a una criatura extraterrestre.