Después de varias idas y vueltas, de reuniones con emisarios del gobierno de Donald Trump y con dirigentes del PRO y la UCR, el Gobierno aceptó modificar el proyecto que Javier Milei anunció con grandilocuencia por cadena nacional. El dictamen del proyecto de “Defensa de la soberanía nacional”, que consiguió las firmas necesarias en la Cámara de Diputados, matiza las sanciones a las empresas que prestan servicios a las compañías que explotan recursos en Islas Malvinas, reescribe el delito de “desinformación masiva” y otorga al Congreso facultades de control sobre el Consejo de Seguridad Nacional.

Con estos cambios, el oficialismo logró sumar un total de 60 firmas para el dictamen de mayoría en el plenario de comisiones de Defensa Nacional, Legislación Penal y Relaciones Exteriores. Tuvo el apoyo del PRO y la UCR, pero también de aliados elusivos como el misionero Oscar Herrera Ahuad y los santafesinos pullaristas, Pablo Farías y José Nuñez, que acompañaron en disidencia. Con estos números, Martín Menem pretende aprobar el proyecto el 18 de noviembre en la Cámara de Diputados, después de la visita del Papa León XIV.