Treinta años. Es lo que ha pasado desde que el Audi A3 se estrenó en el Salón de París de 1996, y la edad a la que muchos consideran que ya han dejado de ser jóvenes. Pero el tiempo pasa de forma diferente para personas y coches y el modelo de los cuatro aros se ha reinterpretado a sí mismo a lo largo de estas tres décadas, en las que ha pasado por cuatro generaciones, se ha comercializado en más de 100 países y han salido de la cadena de montaje más de seis millones de veces. Con el Audi A3 aprendimos que un coche compacto también podía ser 'premium' (más bien de gama alta, porque hace 30 años no empleábamos esa palabra).