Gracias a ello, sabemos que entre 1979 y 2023 hemos perdido 11,3 billones de toneladas de hielo polar.

Es, en fin, una cifra más. Una cifra enorme, descomunal, increíble; pero una cifra más. Por eso lo más interesante no es la cuenta, lo más interesante es cómo ha desaparecido todo ese hielo.

Cosas que hemos aprendido ahora. No es que esta metodología sea nueva, pero gracias al Landsat ahora tenemos una serie temporal mucho más larga. Eso, para empezar, nos ha permitido confirmar que el problema actual de pérdida de hielo polar tiene fecha.

En los años setenta y ochenta, los mantos estaban muy cerca del equilibrio. Para hacernos una idea, en términos generales Groenlandia perdía unas 60 gigatoneladas al año en los ochenta y casi lo mismo en los noventa. Con los 2000, la situación cambia y la cifra se triplicó (192). En la década de los 2010 las pérdidas llegaron a 264.