En las guardias médicas y las áreas de atención a emergencias, cada segundo cuenta. Y esto es así tanto para el paciente que está sufriendo como para los médicos que deben atender la situación.
En una comparativa para entender si la inteligencia artificial (IA) o los médicos ganan la carrera para llegar al diagnóstico más preciso, el modelo o1 de lenguaje de OpenAI, propietaria del famoso ChatGPT, salió victoriosa diagnosticando de forma correcta o muy cercana en el 67% de los casos analizados en la etapa inicial de atención en guardia, contra un 50-55% de los médicos que revisaron los mismos casos. La diferencia se achicó a medida que había más información disponible, pero la IA siguió superando a los profesionales humanos entre un 2% y un 10% en las etapas posteriores del proceso.
Para llegar a estos números, los investigadores tomaron 79 casos reales de pacientes atendidos en la guardia del Beth Israel Deaconess Medical Center de Boston, todos ellos internados después en clínica médica o terapia intensiva. Cada caso se mostró a cuatro “competidores”: los modelos -o1, GPT-4o y dos médicos clínicos, en tres momentos distintos: apenas llegó el paciente, después de la primera evaluación médica, y ya en el momento de internarlo.

