Las cifras hablan por sí solas: solo en nuestro país hay más de un centenar de centros de datos construidos o previstos, con un total de 2,9 GW de potencia; a nivel internacional, las cinco grandes tecnológicas estadounidenses gastarán este año unos 900.000 millones de dólares, sin duda la factura más elevada que deja la IA. La descomunal inversión en centros de datos es a día de hoy el factor limitante más claro para la rentabilidad de la IA, fruto de los costes siempre crecientes que representan.
Y en paralelo ha sucedido otra cosa: los centros de datos han sido instrumentalizados políticamente. Al ser poco intensivos en mano de obra, ocupar mucho espacio y consumir mucha energía, su construcción ha despertado recelos tanto en las poblaciones locales como en grupos políticos escépticos del poder de las tecnológicas. Esto ha provocado que los centros de datos sean objeto de una larga, confusa disputa sobre su impacto y beneficios.
José Luis Gómez Pardo es el CEO de Nixval, uno de los centros de datos más singulares de España. Charlamos por teléfono en las jornadas previas al Tech Show Madrid, la gran feria de la tecnología organizada en la capital de la que Xataka es “media partner” y en la que Gómez Pardo participará mañana hablando precisamente de los centros de datos. Su visión es útil para entender cómo ve la industria su propio auge desde dentro.

