EL CALAFATE.− Tres hoteles de la familia Kirchner se emplazan en esta ciudad. Dos están abiertos, el Alto Calafate y Las Dunas, en tanto que el hotel boutique Los Sauces se encuentra cerrado desde hace una década. El cuarto hotel de la familia, La Aldea de el Chaltén, ubicado en El Chaltén −a 230 km de aquí−, también está cerrado hace diez años, pero permanece ocupado desde el 2022 pese a reiteradas órdenes de desalojo.

Todos ofrecen comodidades de alta gama, pero el turista argentino promedio también los conoce como símbolos de la corrupción de una época.

Los cuatro hoteles, en diferente medida, son el escenario en el que transcurrieron los hechos que se investigan en los casos conocidos como Los Sauces y Hotesur, donde se acusa a Cristina Kirchner y su hijo Máximo de integrar una asociación ilícita y de lavado de dinero. La Cámara Federal de Casación Penal se apresta a decidir si ambas causas se unifican en un solo juicio.

El hotel Alto Calafate recibe a los turistas en la entrada de la ciudad, ubicado en un punto panorámico desde donde domina la vista al lago, la ciudad y la cordillera. Es propiedad de la firma Hotesur SA y siempre mantuvo sus puertas abiertas pese a las denuncias y causas judiciales que lo sobrevuelan desde 2013.