"Se recomienda a los padres que tengan cuidado"
Las cintas 'Indiana Jones y el Templo Maldito' de Steven Spielberg y 'Gremlins' de Joe Dante, se estrenaron en esta década como grandes promesas de taquilla destinadas a un público joven; sin embargo, los espectadores notaron que contenían elementos más oscuros y violentos que las típicas producciones infantiles. A partir de esta dicotomía entre el contenido y la audiencia existente generó una necesidad imperiosa de una nueva clasificación cinematográfica que no fuera apta para los menores de 13 años.
Ambas producciones, aparentemente destinadas a todo tipo de público, tuvieron que ser reclasificadas, ya que, pese a su tono aventurero (o incluso navideño) incluían escenas de violencia y referencias cultos oscuros, por lo que no encajaban del todo en ninguna de las categorías ya establecidas.
La MPAA (Motion Picture Association of America) creó entonces la categoría PG-13, en la que "se recomienda a los padres que tengan cuidado. Algunos materiales pueden resultar inapropiados para preadolescentes".

