En línea con su promesa de aplicar la motosierra sobre la estructura del Estado nacional, el gobierno de Javier Milei puso en marcha hoy un nuevo plan de retiros voluntarios, centrado en este caso en empleados públicos que, por su edad, están cerca de jubilarse. De los 341.000 empleados que el Estado tenía al iniciarse el gobierno libertario, según el Indec, unos 72.000 dejaron de pertenecer a la planta en estos años, y la intención del Gobierno es sumar en los próximos meses un número cercano a 20.000. Es decir, espera reducir en un 25% la plantilla de la administración pública nacional para fin de año.
A través de un decreto publicado hoy en el Boletín Oficial, firmado por el presidente Milei, el ministro de Desregulación Federico Sturzenegger y el jefe de gabinete Diego Santilli, el Gobierno avanza en su objetivo de achicar la planta estatal, con un plan que en principio se extenderá desde el primero al último día de noviembre, y que abarca un amplio universo de algo más de 21.000 empleados, con excepción expresa de personal de Fuerzas Armadas, de Seguridad e Inteligencia.

