Martín Menem viene aplicando una nueva lógica política para evitar derrotas en el Congreso: priorizar el mal menor por sobre el principio de revelación, que rigió durante los dos primeros años de Javier Milei. El riojano negoció con los aliados para desactivar la sesión opositora que buscaba voltear el DNU 70/2023, aceptó meter la restitución de la Ley de Tierras en la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada de Federico Sturzenegger, y ahora le toca ejecutar la segunda etapa de la maniobra. Este miércoles, el oficialismo sesionará en la Cámara de Diputados para sancionar la nueva versión de la ley de Sturzenegger y aprobar sus propios proyectos de emergencia en discapacidad y endeudamiento.
El desafío de Menem será imponer los proyectos de La Libertad Avanza en dos temas que vienen siendo bandera exclusiva de la oposición hace meses. El presidente de la Cámara de Diputados aprendió por las malas –tres derrotas legislativas en solo un año– que el ajuste en discapacidad genera demasiada tensión social en las provincias como para seguir insistiendo ante los aliados. El escándalo que generó la presentación del Presupuesto 2027, con su capítulo que avanza contra todo el sistema de prestaciones de las personas con discapacidad, fue un llamado de atención. Para evitar una nueva ley de emergencia, Menem buscará impulsar su propio proyecto.

