Se compre más o menos la propuesta de Los Javis, es complicado negar que hay grandísimo talento técnico detrás. La increíble factura es producto de una fuerte visión de los cineastas en conjunto con una serie de colaboradores notables. De los que más destaca, obviamente, es el aspecto visual apuntalado por la directora de fotografía Gris Jordana.
‘La bola negra’ cuenta con un exquisito lenguaje visual que es capaz de moverse entre épocas y también tipos de historias (entre las “reales” y la ficción) sin caer en trucos muy recurrentes. La cineasta de Manlleu explicó hablando con Esquire cómo pusieron énfasis en diferenciar las tramas desde el lenguaje y no desde la pura fotografía: “Lo típico del pasado más cálido, el presente más azulado… No queríamos eso”.
La visión de Los Javis, que suele recurrir a dialogar a menudo con dispares referencias de la cultura pop, implicaba aquí lanzar un montón de influencias dispares e ir discriminando aquellas que eran realmente convenientes o no para la historia. Calvo y Ambrossi querían un presente muy estético y colorido al estilo de Pedro Almodóvar, pero Jordana “para nada quería copiarlo porque sabía que no me iba a salir bien”. Por otro lado, ellos le negaron su idea de intentar hacer una Granada que pareciera una película de Wong Kar-Wai.
Yo al principio lo veía en plan Falling Angels, de Wong Kar-wai, con angulares, cámara en mano cerquísima del protagonista… Pero los chicos estaban como: “Pero ¡qué dices!”.

