Sunday Rose Kidman-Urban tenía 14 años cuando empezó a insistirle a Nicole Kidman, su mamá, que la dejara convertirse en modelo. La actriz, una de las más célebres estrellas de Hollywood, le puso una sola condición: esperar hasta tener 16. Cumplido ese plazo, la adolescente debutó como encargada de abrir un desfile de Miu Miu. Hoy, ya con 18 y mientras cursa su último año de secundaria, divide sus días entre el estudio y el modelaje, y sueña con un futuro en el cine detrás de cámara.
“Desde que tenía 14 años y apenas había descubierto en qué consistía, no dejaba de hablarle del tema a mi mamá”, recordó en una entrevista con Vogue Alemania, cuya edición de noviembre protagoniza con su primera portada. Para la producción, viajó a Maine junto a otras dos modelos y participó de una excursión de observación de aves. “¡Fue muy divertido! Nunca había estado en esa zona y tampoco había conocido a un ornitólogo”, contó.

