La Justicia federal homologó ayer las condenas por lavado de activos e intermediación financiera no autorizada contra cuatro hombres que operaban bajo la fachada de una casa de repuestos en Resistencia, Chaco, y trasladaban millones de pesos ocultos detrás de los paneles de un Toyota Corolla. También condenó a la sociedad usada para encubrir las maniobras, un indicador relevante para el Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI) al evaluar la capacidad de la Argentina para perseguir el blanqueo ilegal de activos.

El caso comenzó en 2025, cuando Gendarmería Nacional descubrió $357.210.000 escondidos en distintos compartimientos del Corolla, durante un control sobre la ruta nacional 11, en la provincia de Santa Fe. A partir de ese hallazgo, los investigadores reconstruyeron una operatoria sistemática de transporte de dinero entre Resistencia y Buenos Aires, con viajes que se repetían aproximadamente cada 48 horas, y determinaron que la estructura societaria de la firma NEAPARTS, que en teoría se dedicaba a la venta de repuestos para autos y motos, servía como cobertura para las actividades financieras clandestinas.