Siendo justos, el final de la tercera entrega de 'Lupin' bien podría haber servido para dar un cierre definitivo a la historia de Assane Diop, con el personaje interpretado por un carismático Omar Sy haciendo frente a las consecuencias de sus actos pasando una larga temporada entre rejas. Sin embargo, la temporada 4 arranca con él muy cerca de recuperar su libertad, por lo que sorprende el anuncio de que va a cometer dos robos imposibles cuando aún está encarcelado.

El hecho de que haya un genial imitador haciéndole la vida imposible a Assane no deja de ser una excusa perfecta para que tenga que volver a la acción. De lo contrario, todas las culpas caerán sobre él y entonces ya puede ir olvidándose de reunirse de nuevo con su familia e iniciar una nueva vida. Una base atractiva y convincente que además lleva a que el protagonista tenga que esforzarse aún más que antes para estar a la altura de su mayor rival hasta la fecha.

Además, la propia serie se encarga de dejar bien claro desde el principio que no va a hacer algo tan sencillo como enfrentarse de nuevo a Pellegrini -aunque tampoco conviene descartar la posibilidad de que ese movimiento acabe siendo una forma de jugar al despiste por su parte-. Y es que eso ya no solamente habría dado pereza, es que además uno tampoco se hubiese creído en ningún momento que fuese capaz de superar a Assane.