El origen. En abril de 2025, Transportes adjudicó casi cuatro millones de euros para la redacción del proyecto que debía modernizar la línea ferroviaria convencional León-La Granja. Aquella adjudicación suponía el paso paso antes de "la licitación de las obras, que supondrán la renovación integral de la vía en estos 89 km, con la sustitución de todos los elementos que la componen (balasto, traviesas, carril y desvíos) por otros nuevos y de mayores prestaciones".

La idea desde el principio modernizar "este trazado que forma parte del Corredor Atlántico y del resto de la línea entre la capital leonesa y A Coruña" así, se trataba de "mejorar la capacidad y fiabilidad de la línea y contribuirá a fomentar el tráfico de mercancías", explicaban desde Transportes.

¿Qué ha pasado? Que esa intervención supone, como decimos, sustituir elementos como las traviesas por unas de mejores prestaciones. Nada fuera de lo normal salvo porque el Estado guardaba traviesas de sobra en stock para reparar la vía y hacer las acometidas de mantenimiento necesarias. En total, 35.000 traviesas que esperaban su turno.