Durante cinco días, la Argentina dejó de ser una parada pendiente en el mapa de BTS para convertirse en parte de la historia de su gira mundial. Con tres shows agotados el 21, 23 y 24 de octubre en La Plata, que reunieron a unas 158.000 personas, el grupo surcoreano integrado por RM, J-hope, Jin, Suga, Jimin, V y Jungkook concretó un encuentro que sus fans argentinos esperaron durante 13 años.
Hubo camisetas albicelestes, paseos por Buenos Aires, restaurantes porteños y hasta una advertencia ante el fervor del público.
El lunes 19 de octubre la banda aterrizó en Ezeiza a bordo del Boeing 777 con el que se trasladan de país en país desde que se inició el tour mundial Arirang. Sin sobresaltos, se dirigieron en unas enormes camionetas hacia el barrio coreano sin escalas. Ya llegados a Flores, caminaron por el Pasaje Ruperto Godoy, famoso por sus restaurantes coreanos, y cenaron todos en Maniko Fried Chicken, un conocido restaurante de pollo frito.
Jungkook, el más joven del grupo, les regaló a las fans una serie de postales de sus primeras horas en la ciudad de Buenos Aires que captó con su cámara, que siempre lleva colgada en su cuello.

