En medio del asombro mundial por la huida de Flávio Bolsonaro de Brasil después de perder el balotaje, este domingo, contra Luis Inácio Lula da Silva, fuentes del gobierno de Javier Milei negaron a LA NACION haber colaborado en la maniobra de escape del excandidato.

Desde la Casa Rosada insistieron, además, con que no tienen constancia de que Bolsonaro haya ingresado al país antes de volar hacia Estados Unidos, como deslizan algunas versiones este martes.

“No tenemos nada que ver”, refirieron fuentes oficiales ante la consulta de LA NACION. Esto, luego de que el diario Folha de Sao Paulo informara que la administración de Donald Trump habría participado en el plan para sacar a Bolsonaro junto a su esposa Fernanda y a sus dos hijas de Brasil, y que podría otorgarle asilo político.

De esta forma, voces autorizadas de la administración Milei buscaron despegarse de la maniobra, más allá de que el presidente argentino es aliado tanto de Trump como del clan Bolsonaro. La partida del senador ocurrió pese a ya no tener pasaporte, por la orden del juez del Supremo Tribunal Federal (STF) Alexandre de Moraes, que le negó la salida del país por una causa de presunto lavado de dinero.