Luna Serrat transita una etapa de cambios profundos en su vida personal a los 28 años. Tras el nacimiento de sus hijas mellizas en agosto, la nieta del icónico artista Joan Manuel Serrat debió adaptar su rutina diaria. Pese a las nuevas responsabilidades familiares junto a su pareja, el futbolista Dani Ceballos, la actriz mantiene como prioridad la práctica de pilates, una disciplina que define como un pilar fundamental para su equilibrio emocional y salud integral.

La trayectoria profesional de Serrat muestra una evolución constante. En 2020, la joven dejó el ámbito de la radio para volcarse de lleno a la actuación, su verdadera pasión junto a la música. Sin embargo, su camino incluyó desafíos físicos que ella misma compartió en sus redes sociales. Según confesó en su perfil de Instagram, sus primeros encuentros con la modalidad reformer fueron frustrantes. En aquel momento, la actriz experimentó sensaciones de torpeza y falta de respuesta de su propio cuerpo ante las exigencias del ejercicio.