Señales distintas en el cerebro. Para comprobar las diferencias entre el procesamiento cerebral de un dolor agudo o un dolor crónico, como puede ser el de espalda, un equipo de científicos de la Universidad de California San Diego reclutó a 114 personas que padecen dolor de espalda crónico. Es decir, un dolor lumbar que lleva más de 12 semanas sin resolución. Con el fin de provocar un episodio de dolor, se les hizo realizar una prueba de elevación de piernas. Pero también era necesario causar un dolor agudo en otra parte del cuerpo, así que se les aplicó un calor molesto en la pantorrilla.

Al estudiar su cerebro mediante resonancia magnética funcional, se vio que en el caso del dolor agudo disminuyó la actividad en un conjunto de regiones asociadas a la autoconciencia, conocido como red neuronal por defecto (DMN). En cambio, con el dolor lumbar ocurrió todo lo contrario: aumentó la actividad en dicha zona.