El clavecinista y director Christophe Rousset volverá a pisar el escenario del Teatro Colón este lunes, cuando, al frente del Monteverdi Choir y de los English Baroque Soloists -dos agrupaciones creadas por el maestro John Eliot Gardiner-, presente para el Mozarteum Argentino el oratorio Theodora, de Händel.

Ya se había subido a ese escenario en la década de 1980, acompañando a Philippe Herreweghe. Pero la relación musical de Rousset con Buenos Aires y la Argentina es anterior, más temprana. Se remonta a su infancia, cuando en el Festival de Menton escuchó a un pianista que le deparó una admiración imborrable. “Bruno Gelber, sí -dice Rousset a LA NACION-. No supe más de él desde esa vez. ¿Sigue tocando? El programa era increíble. Tocó la Sonata de Liszt y la Fantasía “Wanderer”, de Schubert. Se dará cuenta de que era un programa tremendo, realmente tremendo. Fue algo extraordinario. Todavía lo recuerdo; increíble. Pero lo vi esa única vez”.