Con varios de sus alfiles en Washington y otras ciudades estadounidenses, el presidente Javier Milei apostará mañana por la noche a una buena performance de los republicanos que responden al presidente Donald Trump en las cruciales elecciones de medio término.

Al igual que en las recientes elecciones en Brasil e Israel, ni el Presidente ni su administración se ocuparon de generar vínculos con los rivales de sus aliados, los demócratas, a quienes incluso acusó, meses atrás, de colaborar con una “campaña antiargentina”, destinada por sobre todo a desgastarlo.

Milei inicia mañana un nuevo viaje a España, donde también habrá elecciones a fin de mes.

En los Estados Unidos, el presidente argentino no tiene en su agenda ningún dirigente demócrata de peso, más allá de aquel lejano almuerzo con el expresidente Bill Clinton, gestionado por el entonces empresario Gerardo Werthein. El ecuentro de Milei fue como presidente electo, a días de asumir su cargo.